Me figuro que Kafka sentía prácticamente lo mismo [es decir, que no hay felicidad ni triunfo en nuestra vida] cuando deseaba que sus libros fueran destruídos: en realidd quería escribir un libro feliz y victorioso, y se daba cuenta de que le era imposible. Hubiera podido escribirlo, evidentemente, pero el público habría notado que no decia la verdad. No la verdad de los hechos, sino la verdad de sus sueños (Arte poética, 68)

Borges-Kafka
Sur